Los teléfonos móviles provocan alteraciones de las ondas cerebrales
Wolgang Maes
Primeras mediciones del campo de energía con las que poder apreciar el riesgo biológico.
La revista alemana "Test Ecológico",
en su número 9 de Septiembre de 1994 publicó el
primer test realizado sobre los teléfonos móviles.
Hasta ese momento, y a pesar de que se hablaba mucho de los riesgos
biológicos, nadie sabía a ciencia cierta a qué
distancia habia que contar con ellos, ya que no obstante saber
por las investigaciones del Dr. Lebrecht von Klitzing que, a partir
de intensidades de campo de 0,1 microwatio/cm2 eran de esperar
alteraciones de las ondas cerebrales nadie tenía idea de
en qué circunstancias de la vida diaria se alcanzaba esa
intensidad de 0,1 microwatio /cm2.
Nuestra empresa Biología de la Construcción Maes
y Socio, recibió el encargo de "Test Ecológico"
de realizar las mediciones pertinentes y evaluar los riesgos de
los teléfonos móviles. Para este cometido contamos
con la colaboración de la empresa Hewlett-Packard, que
puso a nuestra disposición los más valiosos aparatos
de medición, así como al ingeniero André
van der Stichelen, acreditado especialista en tecnología
de medición de microondas. Las pruebas se realizaron en
el laboratorio de la Universidad Técnica de Bochum, en
una sala completamente aislada de altas frecuencias y totalmente
libre de campos.
La Redactora de "Test Ecolóqico",
Reqine Cejka, investigó durante semanas, contactó
con muchas universidades, telefoneó a medio mundo y escribió
un reportaje, que levantó una gran polvareda y del que
aquí ofrecemos un extracto: "se tenían muchas
sospechas, pero ahora existe la prueba: El que utiliza el teléfono
móvil se contamina a si mismo y al medio ambiente con radiación
electromagnética fuerte. Los resultados superan las
previsiones más pesimistas.
El Ministro Federal de Comunicaciones (de Alemania) Bösch
al parecer ya se barruntaba lo que se le venía encima cuando
declaró en una conferencia de prensa: "La acalorada
discusión acerca de la energía nuclear es posible
que nos parezca una suave brisa, por comparación con lo
que va a representar el tema de las redes de telefonía
móvil".
Generalmente en los teléfonos móviles, se distingue
entre la trasmisión de sonido analógica y la digital.
En los teléfonos de trasmisión analógica,
las antenas de los teléfonos emiten ondas electromagnéticas
de alta frecuencia en las que se encuentra la información
hablada. Estas ondas van a parar a una estación fija, que
elabora electrónicamente las ondas que recibe y las transmite
al receptor. La Red C, que explota la filial de Telekom, Dete-Mobilt
funciona por ejemplo por este sistema.
La Trasmisión pulsante es el problema
La transmisión digital se encuentra en las redes D- y E
las cuales no son compatibles entre si ni tampoco con la red analógica
C. En la red digital D, las señales portadoras de ínformación,
se emiten codificadas en series numéricas a la frecuencia
de 217 Herzios. Es decir, la conversación es cortada 217
veces por segundo. Y ahí estriba el problema.
El físico-médico, Dr. Lebrecht von Klitzing, de
Lübeck, ha comprobado en un experimento realizado con voluntarios,
que después de estar sometidos durante 15 a 20 minutos
a una radiación de alta frecuencia de 217 Herzios, aparecen
unos picos y curvas en el EEG (Electroencefalograma), que hasta
ahora ningún médico había observado. Lo sorprendente
en el descubrimiento de Klitzing es que estos "Peaks",
producidos como reacción del cerebro, seguían manifestándose,
aún mucho después de haber desconectado la radiofrecuencia.
En algunas de las personas sometidas a la prueba, el científico
pudo observar alteraciones de las ondas cerebrales después
de transcurridas 24 horas e incluso más.
En cambio, esperimentos similares, realizados con campos no pulsantes,
no produjeron ningún efecto.
Desde hace ya más de 15 años hay indicios que apuntan
a que los campos pulsantes provocan problemas específicos.
Así, por ejemplo, ha quedado demostrado que por el efecto
de dichos campos se incrementa la salida de calcio a través
de las membranas de las células.
A las preocupantes investigaciones del físico-médico
Dr. Lebrecht von Klitzing, hay que añadir la reciente constatación
de los físicos de la Clínica Universitaria de Lübeck,
según la cual la reacción inmunológica de
las celulas sometidas a campos pulsantes o alternos queda reducida
en un 90 por ciento. Adicionalmente, en una serie de pruebas con
ratas a muy bajas intensidades, se constataron cambios en la actitud
de huida y aprendizaje de los animales.
Los científicos de la Clínica Psiquiátrica
de la Universidad Gutenberg de Maguncia, Dr. Joaquim Roschke y
Dr. Klaus Mann, hicieron una observación muy interesante:
Dejaron emitiendo toda una noche un teléfono móvil
al lado del sujeto experimental, con el efecto de que las fases
REM, es decir, la fase de sueños intensos, se redujeron.
Estas fases REM son muy importantes para la elaboración
de la información por al cerebro, especialmente en lo referente
a nuevas vivencias.
Graves reproches
En un seminario internacional sobre campos pulsantes, celebrado
recientemente en Copenague, los dos promotores de la red D-R Telekom
y Mannesmann recibieron muchas criticas de sus colegas. En especial
los americanos criticaron que en Alemania con estas nuevas redes
D- y E- se está protegiendo una tecnologfa que tiene todavía
muchos puntos oscuros. Actualmente existen en USA enormes proyectos
de investigación para determinar en primer lugar si es
que la tecnología de trasmisión digital de la información,
sin cable, no ofrece problemas.
Frente a estas reservas, tanto los promotores de las redes como
los fabricantes de los aparatos móviles no ofrecen más
que declaraciones generales de su inocuidad. Así por ejemplo
el portavoz de prensa de Mannesmann Teléfonos Móviles,
Christian Smolow, afirmó que "no existía ningún
peligro en los teléfonos móviles" pero sin
demostrar sus afirmaciones.
También Stefanie Reuter, encargada de prensa de la Red
E-Plus, puesta en marcha en primavera de 1994, respondiendo a
la pregunta, dijo únicamente que "actualmente todavía
no disponemos de pruebas sobre la red E-"
Unas Señoras bofetadas
La revista "Test Ecológico" subsana ahora lo
que hasta hoy no han hecho ni los promotores de redes móviles
ni los fabricantes. En el laboratorio es casi imposible reproducir
todas y cada una de las condiciones de utilización de los
teléfonos móviles en la vida diaria, ya que los
teléfonos emiten con más o menos potencia, según
situación y distancia a la estación fija más
próxima.
Por eso, nosotros hemos realizado las pruebas simulando la peor
situación posible que se puede dar en la práctica;
a saber cuando por ejemplo, la torre emisora está muy alejada
o cuando se interpone entre ésta y el teléfono una
masa constructiva densa (casa) ó chapa de acero (coche),
en cuyo caso el teléfono tiene que emitir a mayor potencia.
Nuestros expertos han medido las intensidades de radiofrecuencia
que emiten las antenas de los teléfonos a una distancia
de 30 cms. y con estos datos se han calculado las así llamadas
"Densidades de energía".
Nuestro test muestra enormes diferencias
entre los distintos aparatos: Así, el Nokia 2110 es el
que menos contamina, solamente 345 microwatt/cm2 intensidad de
campo, mientras que el Panasonic EB-KJ 3810, equivalente al anterior,
produce 1693 mikrowatt/cm2 y es el que más contamina. Pero
incluso la densidad de energía calculada sobre el Nokia
está muy por encima de los valores tolerados en los países
del Este: Mientras que la norma DIN alemana autoriza hasta 450
microwatt/cm2, en la antigua Unión Soviética el
máximo tolerado es de 1 microwatt/cm2.
Pero aquí hay que tener en cuenta que los valores alemanes
se refieren a un valor medio, calculado teóricamente. Nosotros,
en cambio con indudable sentido práctico hemos medido,
no el valor medio, sino los valores punta realmente existentes.
Esto merece una explicación: Las redes digitales emiten
radiación pulsante. Esta radiación se compone de
una pulsación máxima, el Peak, y de las pausas entre
los Peaks. Los valores DIN se basan en el valor promedio de la
suma de peaks más pausas, y no en los valores máximos
reales, que inciden sobre el cuerpo. Este procedimiento falsea
la imagen y, como dice el profesor Gunther Käs de la Escuela
Superior del Ejército de Tierra Alemán, en Nuebiberg,
"Si tomamos unas señoras bofetadas y les sumamos las
pausas intermedias entre bofetada y bofetada y de ello sacamos
el valor medio aritmético, entonces se habrán convertido
en suaves caricias".
Resultado de las mediciones
Los teléfonos móviles, medidos a 30 cms. de distancia,
están diez mil veces por encima de los valores que provocan
alteraciones en el EEG, según el Dr. Lebrecht von Klitzingt
el cual, al conocer nuestros resultados, manifestó tengo
que decir sinceramente que estoy consternado.
La intensidad de campo que se considera problemática por
provocar alteraciones del EEG, se detectaba ya a 90 metros en
el aparato de AEG Telcar D-902, a 50 metros en los aparatos AT&T
3230 y Panasonic EB-KJ 3810, a 20 metros en otros aparatos, y
en todos sin excepción, a los 10 metros.
Nuestros valores se refieren siempre al así llamado campo
lejano, que empieza a los 30 cms. de distancia. Por descontado
que a nivel de la cabeza los valores medidos se multiplican. El
Dr. Rudiger Mathes, de la Oficina Federal Alemana para Protección
contra las Radiaciones nos advirtió de que "en ese
supuesto se sobrepasaban con toda seguridad los valores máximos
DIN". Lo que pasa es que hasta hoy nunca se han medido o,
en todo caso, nunca se han publicado las mediciones.
La empresa sueca Allgon contribuyó a que las cosas quedaran
así, por lo menos, de momento, ya que esta firma nos suministró
la antena medidora para nuestras investigaciones, pero en cambio,
se negó a facilitarnos los datos técnicos de la
antena, necesarios para calcular las mediciones a distancias inferiores
a 30 cms. Sucedió que durante semanas enteras estuvimos
pidiéndoles nos facilitaran los datos requeridos, pero
ahora está claro que se dieron cuenta de nuestras intenciones
y nos fueron dando excusas una y otra vez, hasta que finalmente,
poco antes de cerrar la edición, se negaron en redondo
a facilitarnos los datos.
Por otro lado, los fabricantes de los teléfonos también
intentan enmascarar la problemática, al declarar que ellos
no saben nada. El Portavoz de Telekom ante la prensa, Achim Muth,
nos comunicó: "En nuestra casa no se realizan tales
mediciones; por tanto, no podemos comparar los resultados".
La Asociación para Investigación de Radiofrecuencias,
recientemente creada por la Industria, es evidente que tampoco
tiene ninguna prisa por llevar a cabo sus objetivos estatutarios,
ya que, ni la Asociación ni su gerente Gerd Friedrich reaccionaron
a nuestras repetidas peticiones de una entrevista.
En tanto que los promotores de las redes de telefonía móvil,
los fabricantes de teléfonos y los Ministerios se afanan
con esfuerzo en retrasar el necesario debate critico sobre la
telefonía móvil, las companías de seguros
alemanas hace tiempo que han reaccionado: Así, por ejemplo,
la Companía de Seguros Allianz manifiesta: "Desde
1993 en la industria excluimos la cobertura del riesgo por radiaciones
electromagnéticas."
Como final al reportaje de "Test Ecológico",
es de destacar que la falta de investigación en este sector
es de, tal magnitud que inspira miedo, y que hay que estar prevenido
ante la radiación pulsante.
Extracto de los resultados del Test
(valores en Microwatios/cm2), de los que solamente se han tenido
en cuenta aquellos superiores a 0,1 Microwatio/cm2 que según
el Dr. von Klitzing son los que influyen en el EEG
Teléfono 0,30 m 1,0 m 30 m 90
m
AEG 9515 856,4 0,95 0,10
AT&T 5110 459,9 0,51 0,05
Panasonic 1693 152,4 0,17 0,02
Ascom 1544 138,9 0,15 0,02
Alcaltel 1315 118,3 0,13 0,01
Bosch 455 40,9 0,04
Hagenuk 443 39,9 0,04
Telekom 353 31,8 0,03
Nokia 345 31,1 0,03