Revisión de conjunto Número de Julio-Agosto-1994
Exposición ocupacional a campos electromagnéticos y riesgo de cáncer de mama en varones
5. Talamante Serrulla, C. Saiz Sánchez y A. Calatayud Sarthou. Área de Medicina Preventiva y Salud Pública. Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública. Bromatología. Toxicología y Medicina Legal. Facultad de Medicina. Universidad de Valencia
RESUMEN
Teniendo en cuenta que se ha sospechado reciente-mente una asociación
entre exposición a campos electromagnéticos (C.E.M>
y cáncer de mama masculino, especialmente por razones ocupacionales,
se analizan las características propias del cáncer
de mama masculino, poco frecuente en relación con el femenino,
y se indican los datos disponibles en España en cuanto
a mortalidad por esta neoplasia. Asimismo, se analizan los posibles
mecanismos patogénicos de esta asociación y, finalmente,
se describen los estudios epidemiológicos más recientes
respecto a este problema.
INTRODUCCIÓN
Las posibles repercusiones en Salud Pública de la exposición
a campos electromagnéticos (C.E.M.> de muy baja frecuencia
(50-60 Hz.), especialmente por motivos ocupacionales, pero también
por circunstancias de residencia, ha despertado un gran interés
en los últimos anos.
Wertheim y Leeper, en 1979, fueron los primeros en sugerir una
asociación entre C.E.M. y cáncer. En general, se
ha valorado especialmente la posible asociación con cánceres
infantiles (sobre todo, leucemias y neuroblastoma>, y posiblemente
con cánceres en el adulto (¿leucemia mielógena?,
¿cáncer de testículo?, ¿tumores del
S.N.C.?>. y también con la evolución anormal
de embarazos (abortos) y malformaciones congénitas.
Recientemente se ha descrito una posible asociación entre
la exposición ocupacional a C.E.M. en numerosas profesiones
y un aumento del riesgo de cáncer de mama en varones (1-41).
CARACTERíSTICAS
DEL CANCER DE MAMA MASCULINO
A excepción de poblaciones negras, tanto americanas como
africanas, el cáncer de mama masculino es poco frecuente,
apenas el 1 % de los tumores malignos del varón, y en E.E.U.U.
se ha descrito una incidencia anual ajustada por edades de 11100.000
varones, aunque su pronóstico se considera generalmente
peor que el del sexo femenino. Además, se ha observado
que la incidencia es mayor en los paises occidentales, en tanto
que alcanza valores mínimos en zonas asiáticas.
En conjunto, la distribución del cáncer de mama
masculino reproduce la del cáncer de mama femenino, por
lo que se puede suponer que la influencia de factores endógenos
o procedentes del medio ambiente puede ser similar, y se ha demostrado
también asociación familiar en el cáncer
de mama masculino, tal como sucede en el femenino.
Es muy posible que el papel de los estrógenos en el cáncer
de mama masculino sea similar al del f~ menino; tanto la acción
de fármacos que aumentan la tasa de estrógenos o
de prolactina, como la alteración endocrina por orquidectomía,
así como la presunta asociación con el Síndrome
de Klinefelter, mastopatía benigna, historia de orquitis
y, sobre todo, con la ginecomastia, apoyan este papel patogénico
fundamental. Menor asociación parece existir con la obesidad
y con factores alimentarios (esencialmente, el consumo de grasas)
o la asociación con otros cánceres hormono-dependientes,
como el cáncer de próstata o de testículo.
Se ha destacado que el cáncer de mama masculino representa
un modelo de alteración neoplásica de tejido mamario
no influenciado por los factores hormonales femeninos.
El cáncer de mama es histológicamente similar en
varones y mujeres y juegan algunos factores comunes, como la historia
familiar y la exposición a radiaciones ionizantes. Aunque
se puede sugerir que sea la misma enfermedad en varones y mujeres,
quizá un efecto directo de los C.E.M. sobre la proliferación
celular pueda actuar en ambos sexos, en tanto que los mecanismos
ligados a factores hormonales pueden ser diferentes en uno y otro
sexo, por lo que se requieren más estudios en este sentido
(42-49).
DATOS REFERENTES A ESPAÑA
Hemos obtenido los datos de mortalidad por cáncer de mama,
tanto en varones como en mujeres, de los «Movimientos naturales
de la población española. Tomo III. Defunciones
según la causa de muerte», publicados por el Instituto
Nacional de Estadística (INE>. A partir de estos datos
se han calculado las tasas de mortalidad por 1.000.000 de habitantes,
tanto en varones como en mujeres, para el periodo estudiado (1968-1986).
En el estudio de Moolgaukar, 5. H. y col. (47) se comparaban los
datos de mortalidad por cáncer de mama masculino en U.S.A.
y Japón, teniendo en cuenta que la mortalidad por cáncer
de mama en mujeres es menor en Japón que en U.S.A., y se
observa una paralela diferencia en la mortalidad de varones por
esta causa, demostrando que el logaritmo de la tasa de mortalidad
en ambos paises aumentaba riesgo?
A pesar de estas dificultades, la investigación continúa.
Nuevos estudios han abordado a gran escala la aparición
de casos de leucemia en Estados Unidos, Canadá y Reino
Unido asociados a la exposición de campos magnéticos.
LA CUESTIÓN
DEL ABORTO
Se ha investigado también la conexión existente
entre abortos de tipo natural y la exposición a campos
magnéticos. Esta vinculación se sugirió por
primera vez a finales de 1970, cuando se registró en Estados
Unidos y Canadá un número significativo de abortos
espontáneos y de malformaciones en recién nacidos
en madres que trabajaban con pantallas de monitor de TV. La investigación
se produjo
inicialmente en California como consecuencia de una fuga de pesticida.
Se intentaba contabilizar el número de mujeres embarazadas
que podían haber sufrido las consecuencias de la fuga en
términos de abortos, malformaciones en el feto, etc...
Curiosamente no se encontró una relación directa
con la fuga del pesticida, pero la investigación reveló
que había un incremento del 73% en la aparición
de abortos espontáneos en las mujeres que utilizaban pantallas
de TV alrededor de 20 horas por semana durante el primer trimestre
de embarazo. Se encpntró un aumento de malformaciones congénitas,
pero no era estadísticamente significativo.
Sin embargo, en el terreno de las pantallas de ordenador no se
encontró la correlación anterior. Así, en
1991, el Instituto de Segnridad e Higiene en el Trabajo de Atlanta,
Georgia, publicó un estudio comparando los efectos de los
campos magnéticos en operadoras telefónicas embarazadas
que utilizaban monitores de rayos catódicos con otras que
utilizaban otro tipo de displays como LEDS, etc.
El estudio no encontró relación entre abortos espontáneos
y número de horas trabajadas en el terminal de ordenador.
Un análisis posterior mostró que en ambos casos
la exposición media a un cierto tipo de campo electromagnético
de baja frecuencia era el mismo en ambos casos.
El trabajo más significativo sobre video- displays que
eliminaba el problema de discernir grupos de referencia y de riesgo,
fue publicado en 1992 en Helsinki por el Instituto de Segnridad
e Higiene en el Trabajo de Finlandia. En aquel estudio se comparaban
exposiciones ante campos magnéticos producidos por terminales
de video, observándose que las mujeres embarazadas expuestas
a campos de 0.3 microteslas tenían un riesgo 3 veces mayor
de sufrir abortos espontáneos que otras expuestas a 0.1
microteslas. Aquellas que estaban expuestas a campos entre 0.2
y 0.3 microteslas tenían un riesgo doble de aborto espontáneo.
En este caso la duración de la exposición no tenía
un efecto añadido importante.
ESTUDIOS
SOBRE RIESGO LABORAL
Los epidemiólogos han buscado también respuestas
a los efectos de los campos
linealmente con el logaritmo de la edad, y compro-bando que, de
este modo, las curvas de mortalidad específicas por edades
del cáncer de mama masculino se asemejan a numerosos tumores
epiteliales y no a las típicas del cáncer de mama
femenino.
En cuanto a la incidencia (38). como se observa en la figura 4,
España ocupa un lugar relativamente bajo, siendo Israel
el país que tiene las tasas más elevadas de incidencia
(poblaciones judías de Israel nacidas en Europa y América.
siendo poco más de la mitad de esa tasa para los nacidos
en Israel>.
Habiendo sugerido Brunet, M. y cols. (50> una distribución
bimodal de las edades en el cáncer de mama masculino, aunque
no se ha comprobado con evidencia.
POSIBLES MECANISMOS DE ACTUACION DE LOS C.E.M. EN LA CARCINOGENESIS
Se ha demostrado recientemente la capacidad que tienen los C.E.M.
de disminuir el nivel de melatonina circulante, tanto en animales
como en el hombre. Y Stevens R.G. ha propuesto que éste
sería el mecanismo por el que podrían influir en
el cáncer, ya que ello daría lugar a un aumento
de estrógenos y prolactina, que favorecería la "promoción
maligna celular". En base a estos datos, se ha investigado
la posibilidad de un exceso de casos de cánceres hormon~dependientes
(cáncer de mama, próstata o melanoma de piel) en
poblaciones expuestas a C.E.M. básicamente por razones
ocupacionales.
Asimismo, Stevens, R. G. ha sugerido que personas expuestas a
C.E.M. pueden tener un riesgo aumentado de cáncer de mama,
bien porque la inhibición de melatonina puede dar lugar
a una producción aumentada de prolactina y de estrógenos
ováricos o por un efecto directo inhibidor. de la melatonina
sobre la proliferación celular en el cáncer de mama
ESTUDIOS EPIDEMIOLOGICOS RECIENTES
El primer autor que advirtió una relación entre
C.E.M. y cáncer de mama fue Stevens, R. G., en 1987. A
partir de esta fecha, se han multiplicado los estudios respecto
a ese problema (54-65).
Matanoskí y cols. (21> han comunicado un aumento de
riesgo de cáncer de mama en empleados de instalaciones
telefónicas. Y se ha descrito también en Noruega
en trabajadores expuestos (industrias eléctricas> un
exceso de riesgo para esta localización de cáncer.
En cuanto al cáncer de mama en mujeres y C.E.M. se han
realizado dos estudios de exposición residencial a C.E.M.
Wertheimer y Leeper (22), en Colorado, encontraron efectivamente
un aumento de riesgo, especialmente en mujeres por debajo de 55
años de edad, en tanto que McDowaII (5) no observaba asociación.
Demers, P. A. y cols. en 1991 (55), en un amplio estudio de casos
y controles, observaban un elevado riesgo de cáncer de
mama en varones en todos los trabajos con exposición a
C.E.M. (OR=1,8. 95% CI= 1-3.7), siendo el riesgo más elevado
en electricistas, trabajadores de lineas telefónicas y
de radio y de radiocomunicaciones. Se observó que el riesgo
era mayor en trabajadores cuya exposición a C.E.M. se iniciaba
antes de los 30 años de edad y que llevaban por lo menos
30 años expuestos an~es del diagnóstico. Se deducía
una aparente relación entre exposición a C.E.M.
en varones y mayor riesgo de cáncer de mama (aunque se
señalaban algunos p~ sibíes segos en el estudio),
aconsejando una evaluación del problema en mujeres. Jauchen,
J. R. en 1992 (63>, aduce posibles "confounding"
en el trabajo de Demers, P. A. y col., y remarca la dificultad
de precisar los niveles de exposición, aunque esos autores
señalan que clasifican esos niveles, según las prof~
siones, en: posibles, probables y definidos.
Tynes, T. y coís. en 1992 (27), en el estudio de una amplia
cohorte de trabajadores noruegos de industrias eléctricas
expuestos a C.E.M., observaban una razón de incidencia
estandarizada elevada, comparando con tasas de incidencia nacional
de población masculina activa, para cáncer de mama
(ICD-7, 70 revisión, 170; RIS=2,07, Cl 1,07-3,61). Y también
los resultados sugerían que la posible asociación
entre esas ocupaciones y el riesgo de cáncer de mama era
mayor en actividades ligadas al transporte de energía eléctrica,
pero con pequeño número de casos que limitaba la
validez estadística.
OBSERVACIONES
FINALES
Se debe tener precaución en generalizar el resultado de
ambientes ocupacionales a medios residenciales.
Se requiere, asimismo, profundizar en estudios de higiene industrial,
ya que los carcinógenos químicos pueden actuar como
factores interferentes en el estudio de la posible asociación
a que nos referimos. También, se requieren más estudios
experimentales, así como precisar el efecto biológico
específico de campos eléctricos, campos magnéticos
y frecuencias e intensidades específicas, así como
valorar con precisión la importancia de la duración
de la exposición.
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