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Junta de Castilla y León

Consejería de Industria, Comercio y Turismo

c/ Jesús Rivero Meneses, s/n

47014 Valladolid

...(E)n calidad de Presidenta de la Federación de Asociaciones de Vecinos y Consumidores, por acuerdo de su Comisión Ejecutiva de fecha 11 de diciembre de 2002, ante la Consejería de Industria, Comercio y Turismo, Dirección General de Comercio y Consumo, comparece y como mejor proceda en Derecho

DICE:

Que habiéndose emitido por televisión y publicado en prensa en la Comunidad Autónoma de Castilla y León una campaña publicitaria promovida conjuntamente por las compañías de Telecomunicaciones RETEVISIÓN MÓVIL S.A. (AMENA-AUNA), con domicilio en Plaza Mayor nº 3 de Valladolid; TELEFÓNICA MÓVILES ESPAÑA S.A. (MOVISTAR) con domicilio en c/ Alcalleres nº 5 de Valladolid; y VODAFONE-AIRTEL S.A., con domicilio en Plaza Tenerías nº 4 de Valladolid; con el lema "LAS ANTENAS SON SEGURAS PARA TÍ", y considerando que dicha campaña vulnera gravemente la legislación vigente en materia de publicidad, y defensa de consumidores y usuarios, PROMUEVO EL INICIO DE PROCEDIMIENTO SANCIONADOR al amparo de los artículos 29 y siguientes de la Ley 11/1998, de 5 de diciembre, para la Defensa de Consumidores y Usuarios de Castilla y León, basándome en los siguientes,

HECHOS:

PRIMERO.

En los últimos dos años, en el territorio de Castilla y León, se ha generado una fuerte polémica respecto de la consideración que, a efectos sanitarios, merecen las radiaciones producidas por las Antenas de Telefonía.

La cuestión se suscitó cuando, en un espacio de tiempo muy breve, aparecen cuatro casos diagnosticados de leucemia infantil en un Colegio Público García Quintana de Valladolid, sito en Plaza de España, adyacente al cual, calle López Gómez nº 5 existe notable número de antenas.. A raíz de este caso, y de otros muy similares en toda España, han ido apareciendo informaciones, estudios y conferencias internacionales científicas en las que expertos de todo el mundo advierten de la necesidad de minimizar lo más posible los niveles de exposición de la población en general, y de que, hoy por hoy, no se puede afirmar cuál es el nivel que se puede considerar seguro. Los casos más destacados son la Conferencia de Salzburgo, del año 2000, la Declaración de Alcalá, de 2002 y el Llamamiento de Friburgo, del año 2002; en todas ellas se establece como criterio primordial el de Precaución, y se advierte que los niveles de exposición permitidos por las legislaciones internacionales no aseguran, ni mucho menos, la inocuidad de las radiaciones.

Por tanto, como premisa fundamental para el análisis de la publicidad denunciada por el colectivo al que represento, debemos tener que la doctrina científica no es unánime en sus consideraciones y por ello, y en tanto no quede absolutamente demostrada la inocuidad de las radiaciones en los niveles establecidos legalmente, se debe ser lo más riguroso posible en orden a la protección del bien más preciado, la salud.

SEGUNDO.

Nadie puede dudar que, consecuencia del debate y la problemática surgida, el sector de las Telecomunicaciones ha sufrido un impacto muy negativo en su volumen de negocio, debido a la imposibilidad material de desplegar la red de infraestructuras de Telecomunicación que tenían prevista, y más en concreto, la red de UMTS para los móviles de tercera generación.

No cabe duda tampoco de que, hasta ahora, la población sufría una gran desinformación y no daba mayor importancia a si los equipos instalados encima de sus viviendas, o cercanos a ellas, pudieran afectar a su salud, o no; simplemente sus achaques los imputaba al azar, y los médicos no le daban una explicación racional. Por ello, ante una oferta monetaria "jugosa", la respuesta siempre era afirmativa para la instalación.

Sin embargo, la situación cambia bastante cuando se empieza a difundir la información, cuando se observa que las instalaciones son realizadas en la más absoluta clandestinidad y sin cumplir con la legalidad vigente, cuando se observa que hay núcleos de población muy afectados por patologías relacionadas con las radiaciones de microondas, y cuando empieza a importar más la salud que el dinero. Ello supone para las compañías de Telecomunicaciones una grave dificultad para conseguir azoteas y tejados en los que desplegar su tecnología.

Esa es la causa, y no otra por la que, en contra de lo que vienen haciendo normalmente, se unen las tres compañías y divulgan una campaña publicitaria común. Su fin es el de, aprovechando la difusión mediática de sus anuncios, convencer a la población de que no hay ningún peligro para la salud y por tanto, no deben tener miedo a que se instalen sus equipos en o cerca de su propiedad. Si la intención fuera simplemente la de informar, al estar en juego algo como la salud, las autoridades sanitarias, los gobiernos, o alguna institución gubernativa hubiera sido la encargada de dar la pertinente difusión a una información tan trascendente como esta, y no tres compañías mercantiles de la magnitud de las denunciadas.

TERCERO.

Así, durante los meses de septiembre y octubre, en lo que a Castilla y León respecta, se ha estado emitiendo en las televisiones locales, regionales y nacionales, y publicando en prensa, una campaña de publicidad que, conjuntamente, han elaborado las tres compañías antes mencionadas.

Dicha campaña, cuyo lema fundamental es "LAS ANTENAS SON SEGURAS PARA TÍ", supone una respuesta conjunta frente a las continuas informaciones que, entorno a la nocividad de las radiaciones de microondas generadas por las antenas y equipos de telecomunicación necesarias para el funcionamiento de la telefonía han ido apareciendo.

A esa afirmación genérica, y categórica, que tan alegremente se manifiesta con grandes titulares, se le unen otro tipo de expresiones como "HAY 23.000 RAZONES PARA PENSAR QUE LAS ANTENAS SON SEGURAS", o "LAS ANTENAS DE CASTILLA Y LEÓN EMITEN POR DEBAJO DE LAS RECOMENDACIONES EUROPEAS, ESO ES SEGURO". Junto a estos lemas, se pueden observar imágenes en las que se quiere dar a entender que los móviles salvan vidas, y son necesarios para casi cualquier cosa, a la vez que figurantes en esos anuncios aparecen con amplias sonrisas y gestos de agrado a muy pocos metros de las mencionadas antenas.

Eso sería, a grandes rasgos, lo fundamental de la campaña de publicidad que denunciamos por considerar que:

1º) Que atenta contra el más mínimo sentido común, y por supuesto, contra la legalidad, hacer afirmaciones gratuitas y no confirmadas por la ciencia, cuando está en juego lo más importante que pueden tener los ciudadanos y ciudadanas de Castilla y León, que es su salud, contraviniendo las normas sobre publicidad de elementos que afecten o puedan afectar a la salud.

2º) Que atenta contra el orden jurídico publicitario, en concreto, a la Ley de Consumidores y Usuarios de Castilla y León, y la Ley General de Publicidad, al contener expresiones e imágenes que inducen o pueden inducir a error a los destinatarios de dicha publicidad.

3º) Que atenta contra la legalidad sobre Defensa de Consumidores y Usuarios, en concreto, al no atender al más mínimo rigor, cuando de un bien tan fundamental como es la salud se trata, y contener imágenes que, subliminalmente, generan en el espectador o en el lector, la sensación de que las radiaciones de microondas no suponen ningún peligro para la salud.

Por todo ello, y por todo lo que a continuación vamos a exponer, consideramos necesario que se incoe expediente sancionador contra las empresas citadas, y se imponga una sanción ejemplar, que se corresponda con la gravedad de la cuestión.

CUARTO.

En cuanto a las normas sobre publicidad de elementos que puedan afectar a la salud, hay que tener en cuenta las cláusulas siguientes:

Artículo 8, Ley 34/1988, de 11 de noviembre, General de Publicidad.

1. La publicidad de materiales o productos sanitarios y de aquellos otros sometidos a reglamentaciones técnico-sanitarias, así como la de los productos, bienes, actividades y servicios susceptibles de generar riesgos para la salud o seguridad de las personas o de su patrimonio, o se trate de publicidad sobre juegos de suerte, envite o azar, podrá ser regulada por sus normas especiales o sometida al régimen de autorización administrativa previa. Dicho régimen podrá asimismo establecerse cuando la protección de los valores y derechos constitucionalmente reconocidos así lo requieran.

De esta Ley podemos inferir que el legislador opta por un sistema en el que, como medida de prevención frente a prácticas comerciales que pudieran lesionar un derecho fundamental como la integridad física, se someta a autorizaciones especiales determinada publicidad. Ello lo que supone es que se dota de un "plus" de garantía al consumidor destinatario de publicidad para que la influencia de ésta no le lleve a conductas que pudieran afectar a su salud.

Por ello, parece claro que un tipo de publicidad cuyo fin es el de generar en la población una sensación de tranquilidad que permita a los anunciantes seguir desplegando su red de telecomunicaciones sin ningún tipo de problema, no debería entrar a valorar, o no, la seguridad de las emisiones que ellos mismos producen y que afectan al medio ambiente y a la salud, como bienes públicos fundamentales, sin advertir de los peligros que, realmente y empíricamente, se ha demostrado que se derivan.

Esto es algo que también la Ley para la Defensa de los Consumidores y Usuarios de Castilla y León también recoge como principio fundamental:

Artículo 4.

Los bienes y servicios destinados a los consumidores y usuarios no implicarán riesgos para su salud o seguridad, salvo los usuales o reglamentariamente admisibles en condiciones normales y previsibles de utilización, habida cuenta, entre otros elementos, las características del bien o servicio, su posible efecto o utilización junto con otros productos, su forma de presentación y etiquetado y las características de los consumidores a los que van destinados.

En cualquier caso, los riesgos derivados de la normal o previsible utilización de bienes y servicios, en razón de su naturaleza o de las personas a las que vayan destinados, deberán ser puestos en conocimiento previo de los consumidores y usuarios por los medios que resulten apropiados de forma clara y visible.

Por tanto, la Administración deberá valorar si se está cumpliendo con este precepto, al margen del hecho denunciado, que se refiere propiamente a la publicidad emitida. Claro está que si además esta publicidad atenta de manera grave contra la mínima información exigible en aras al cumplimiento de este principio fundamental de protección de la salud, nos encontramos ante una infracción clara y nítida de las normas que sobre consumo rigen en Castilla y León.

QUINTO.

En cuanto a la consideración de dicha publicidad como "engañosa" se deben tener en consideración las normas siguientes:

Artículo 4, de la Ley 34/1988, de 11 de noviembre, Ley General de Publicidad.

Es engañosa la publicidad que de cualquier manera, incluida su presentación, induce o puede inducir a error a sus destinatarios, pudiendo afectar a su comportamiento económico, o perjudicar o ser capaz de perjudicar a un competidor.
Es asimismo engañosa la publicidad que silencie datos fundamentales de los bienes, actividades o servicios cuando dicha omisión induzca a error de los destinatarios.

Artículo 5, de la Ley 34/1988, de 11 de noviembre, Ley General de Publicidad.

Para determinar si una publicidad es engañosa, se tendrán en cuenta todos sus elementos y principalmente sus indicaciones concernientes a:

Las características de los bienes, actividades o servicios, tales como:

* Origen o procedencia geográfica o comercial, naturaleza, composición, destino, finalidad, idoneidad, disponibilidad y novedad.

* Calidad, cantidad, categoría, especificaciones y denominación.

* Modo y fecha de fabricación, suministro o prestación.

* Resultados que pueden esperarse de su utilización.

* Resultados y características esenciales de los ensayos o controles de los bienes o servicios.

* Nocividad o peligrosidad.

Artículo Octavo.3, Ley 26/1984, de 19 de julio, General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios.

La oferta, promoción y publicidad falsa o engañosa de productos, actividades o servicios, será perseguida y sancionada como fraude. Las Asociaciones de Consumidores y Usuarios, estarán legitimadas para iniciar e intervenir en los procedimientos administrativos tendentes a hacerla cesar.

Artículo 24, Ley 11/1998, de 5 de diciembre, para la Defensa de los Consumidores y Usuarios de Castilla y León.

Se consideran infracciones en materia de defensa de los consumidores y usuarios a los efectos de esta Ley:

* La oferta, promoción, publicidad o información falsa o engañosa de bienes o servicios.

Por tanto, será publicidad engañosa aquella que induzca o pueda inducir a error a los destinatarios de la misma, silencie datos o características de los bienes o servicios ofertados, o de informaciones falsas de ellos, que además, generen o puedan generar error en los destinatarios.

Respecto de la inducción o la posible inducción al error, basta empezar por un análisis puramente semántico de la campaña, para encontrarnos, y así lo observará la Dirección General de Comercio y Consumo, con expresiones que se usan con el ánimo de infundir paz y sosiego a la ciudadanía partiendo de un dato: los niveles de emisión están por debajo de los límites legales, y por ello, las antenas son seguras.

Esa afirmación se puede confirmar simplemente contrastando los análisis y estudios llevados a cabo por las propias operadoras, o por el Ministerio de Ciencia y Tecnología; sin embargo, cuando ese dato se identifica con la "seguridad" se está incurriendo en uno de los casos denominados por la Ley de Consumidores y Usuarios de Castilla y León como ilícito. Es decir, publicidad engañosa, por cuanto seguridad y legalidad no significan lo mismo, y en un caso como este, menos.

"Seguro" = Libre y exento de todo peligro, daño o riesgo.

"Legal" = Prescrito por ley y conforme a ella.

Por tanto, las emisiones podrán ser legales, por cuanto se mantienen en los límites prescritos por la ley, pero no por ello han de se seguras, por cuanto la doctrina científica no es unánime, la propia Organización Mundial de la Salud ha establecido una moratoria hasta 2005, y la legislaciones que a lo largo del país y del mundo se han dictado no son unánimes en cuanto a lo que se considera "seguro"; esos son datos fundamentales que las operadoras han omitido deliberadamente en su publicidad.

Falta de unanimidad científica.

Junto a científicos que afirman la inocuidad de las radiaciones, hay otros que afirman que la inocuidad sólo se da por debajo de ciertos niveles, y otros afirman la absoluta nocividad. Basta comprobar este cuadro comparativo para ver que hay multitud de estudios que observan diversos efectos biológicos a diversos niveles de exposición:

Densidad de Potencia (m W/cm2)

0.0000000000001

0.0000000001

0.000000001

0.0000000027

0.00000001

0. 00000002

0. 000005

0. 00001

0. 000027

0.001

0.002

0. 0027

0.0027 a 0.065

0.007

0.01

0.016

0.06

0.06

0.05

0.1

0.1 a 1.8

0.13

Efectos Biológicos comunicados

Alteración de estructura genética en E.Coli

Umbral de sensibilidad humana

EEG alterado en los sujetos humanos

El estímulo de crecimiento en Vicius fabus

Efectos en el sistema inimune en ratones

Estímulo de ovulación en pollos

Efecto en el crecimiento celular en la levadura

Anulación del reflejo " condicionado " en ratas

Envejecimiento prematuro de agujas del pino

A 100 YARDAS (91,4 METROS) DE UN TELÉFONO CELULAR

Desórdenes de sueño, tensión arterial anormal, nerviosismo, debilidad, fatiga, dolor de miembros y articulaciones, los problemas digestivos, menor aprovechamiento escolar en niños escolares - estudio controlado cerca de un emisor de ondas cortas

Inhibición de crecimiento en el fabus de Vicius

Anillos de crecimiento de árbol más pequeños

50 PIES (15,2 METROS)DE UN TELÉFONO INALÁMBRICO

Sensación humana

1 MILLA (1,6 KM) DE UNA TORRE CELULAR

EEG alterado, alteración de metabolismo del hidratos de carbono, glándulas adrenales agrandadas, niveles de hormonas suprarrenal alterados, cambios estructurales en el hígado, bazo, testículos, y cerebro - en las ratas blancas y conejos

Enlentecimiento del corazón, cambio en EEG en los conejos

10 PIES (3 METROS)DE UN COMPUTADOR INALÁMBRICO

Aumento de melatonina en las vacas

Disminución de duración de la vida, reprodución deteriorada,anormalidades estructurales y de desarrollo en las plantas de la lenteja de agua,

Crecimiento celular disminuido (células humanas del epitelio de amnion)
Referencias

Belyaev 1996

Kositsky 2001

Bise 1978

Brauer 1950

Bundyulc 1994

Kondra 1970

Grundler 1992

Kositsky 2001

Selga 1996

Altpeter 1995, 1997

Brauer 1950

Balodis 1996

Kolbun 1987

Dumanskij 1974

Serkyuk, recogido en McRee 1980

Stärk 1997

Magone 1996

Kwee 1997

Power density

(mcW/cm2)

0.168

2. to 8.0

0.3

0.6

0.6

0-4

1.0

1.0

2.5

5.0

2.0 (no conocido con menor umbral

5.

10.0

10.0

10.0

10.0

200.0
Efectos de Biológicos comunicados

Esterilidad irreversible en ratones

Leucemia de niños cerca de los transmisores

Daño de función motora, tiempo de reacción, memoria y atención de niños en edad escolar, y proporción alterada del sexo de niños nacidos (menor número de niños)

Cambio en flujo del ion calcio del tejido cerebral

Arritmias cardíacas y a veces paro cardíaco (ranas)

Actividad alterada de la célula sanguíneas de serie blanca en niños escolares

Dolor de cabeza, vértigo, irritabilidad, fatiga, debilidad, insomnio, dolor del pecho, dificultad al respirar, indigestión (humanos -la exposición profesional)

Estímulo de leucocitos en conegillos de indias

Aumento de permeabilidad de barrera hematoencefálica (con uso de teléfono celular digital para proporcionar la radiación)

Leucemia, melanoma de piel y cáncer de vegiga urinaria cerca de transmisor de TV y FM

"Escucha de microondas", - cliqueando, zumbando, chirriando, siseando o tonalidad alta de los tonos

Cambios bioquímicos e histologicos en el hígado, corazón, riñón, y tejido del cerebro

Daños de mitocondrias y núcleo de células en el hipocampo de cerebro

Daño de memoria y tiempo de reacción visual en las personas que viven cerca de los transmisores

Menores camadas, aumento del número de nacidos muertos en ratones

Redistribución de metales en pulmones, cerebro, corazón, hígado, riñón, músculos, bazo, huesos, lpiel, sangre,,

Las FCC EXPOSICIÓN LÍMITE
Referencias

Magras 1997

Hocking 1996

Kolodynski 1996

Dutta 1986

Frey 1968

Chiang 1989

Simonenko 1998

Shandala 1978

Salford 1997

Dolk 1997

Frey 1963, 1969,

1971, 1973, 1988,

Justeson 1979,

Olsen 1980, Wieske

1963, Lin 1978

Belokrinitskiy 1982

Belokrinitskiy 1982 a

Chiang 1989

Il 'Chevich (comunicado in McRee 1980)

Shutenko 1981

Organización Mundial de la Salud.

La Organización Mundial de la Salud ha establecido una moratoria hasta el año 2005, antes del cual, ha manifestado, no tendrá los primeros estudios relativos a las radiaciones de microondas. Por tanto, si el órgano que a nivel mundial vela por la Salud de los seres humanos no se ha atrevido a pronunciarse sobre en qué niveles podemos estar "seguros", no parece muy ético hacerlo por parte de quienes más interesados están en que dichos estudios les sean favorables.

Falta de unanimidad en las legislaciones.

Hay multitud de legislaciones que, a nivel nacional e internacional establecen diferentes niveles de exposición, por tanto, lo que para los españoles podría considerarse "seguro" para los rusos no lo es; o lo que es "seguro" para un castellano y leonés, para un castellano-manchego, no:

UBICACIÓN
NIVEL LEGAL
New South Wales, Australia
0,001 m W/cm2
Salzburg, Austria
0,1 m W/cm2
Bulgaria
2 a 10 m W/cm2
Hungría
2 a l0 m W/cm2
Suiza
2 a 10 m W/cm2
China
7 a 10 m W/cm2
Italia
l0 m W/cm2
España
45 m W/cm2
Castilla La Mancha, España
0,1m W/cm2
Auckland, Nueva Zelanda
50 m W/cm2
Australia
200 m W/cm2
New Zelanda
200 a 1000 m W/cm2
Japón
200 a l000 m W/cm2
Alemania
200 a 1000 m W/cm2
Estados Unidos
200 a 1000 m W/cm2
Canadá
200 a 1000 m W/cm2
Reino Unido
1000 a 10,000 m W/cm2

 

Por tanto, ¿quién tiene la verdad en sus manos?, ¿quién puede determinar que la población está segura?, ¿los ciudadanos de Castilla-La Mancha están más seguros que los de Castilla y León, y los de Castilla y León están más seguros que los de Estados Unidos?.

En definitiva, si no se quiere engañar a la población hay que informar de todo lo anterior antes de hacer afirmaciones como las que usan las operadoras sin pudor. Por tanto, creemos que se incurre en publicidad ilícita.

SEXTO.

Las anteriores consideraciones se refieren, fundamentalmente, a las expresiones utilizadas verbalmente, ya sea en los anuncios publicados en prensa, como en los emitidos por televisión. Sin embargo, consideración especial merecen alguna de las imágenes contenidas en ambos medios de difusión.

En particular, nos gustaría llamar la atención sobre ciertas imágenes, que, como la fotografía insertada en los anuncios de prensa, buscan dar una imagen bucólica de las aantenas, con el ánimo de hacer creer que no existe ningún riesgo respecto de sus emisiones. Solo así se puede entender que una bella señorita, situada a menos de 5 metros de una antena de telefonía, muestre una amplia sonrisa que denota una felicidad especial.

Doblemente grave es este extremo, ya que, junto a la calificación de dichas imágenes como falsas o engañosas, por lo que más adelante expondremos, nos encontramos con un tipo de publicidad que raya lo subliminal.

En primer lugar, se debe hacer de nuevo hincapié en la ocultación intencionada de datos fundamentales. No es posible, físicamente, que un ser humano se encuentre a la distancia que se sitúa la señorita de la fotografía sin que sufra los únicos efectos sobre los que no cabe ningún tipo de debate científico, ya que están perfectamente asumidos por toda la doctrina, "los efectos térmicos".

En el debate generado recientemente respecto de la nocividad de las radiaciones de microondas, y más concretamente, en Castilla y León, a raíz de la aparición en un breve espacio de tiempo de 4 casos de cáncer infantil en el Colegio Público García Quintana, de Valladolid, al cual coronaban en un edificio adyacente más de 60 antenas de telefonía, si hay algo de lo que jamás se ha dudado y ni siquiera las compañías de telecomunicaciones se han atrevido a negar, es que, en distancias cortas respecto del foco de emisión, se producen los denominados "efectos térmicos".

Dichos efectos, a grandes rasgos, suponen el calentamiento de los tejidos corporales, provocando mareos, vómitos, fuertes dolores de cabeza, abortos y otras patologías generadas por que las microondas actúan sobre los tejidos produciendo su aumento repentino de temperatura. Además, existen RECOMENDACIONES DE SEGURIDAD NACIONALES E INTERNACIONALES sobre exposición del público a la radiación en radiofrecuencias producida por las antenas de estaciones base de telefonía móvil. Las normas más ampliamente aceptadas son las desarrolladas por el Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (Institute of Electrical and Electronics Engineers), el Instituto Nacional de Normativa de Estados Unidos (American National Standards Institute - ANSI), la Comisión Internacional para la Protección contra la Radiación No Ionizante (International Commission on Non-Ionizing Radiation Protection,), y el Consejo Nacional de Protección Radiológica y Medidas de Estados Unidos (National Council on Radiation Protection and Measurements) y la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (U.S. Federal Communications Commission, - FCC). Todas estas normas, a la hora de establecer los criterios de emplazamiento de las antenas, toman como fundamental el que los emplazamientos deben diseñarse de tal manera que el público no pueda acceder a zonas que excedan la guías ANSI o FCC para exposición del público en general, tomando como guía sobre exposición no controlada (público) la distancia de 6 metros.

Por tanto, las imágenes utilizadas están dándonos a entender que se pueden incumplir las propias guías de seguridad fijadas internacionalmente, porque no hay ningún efecto.

Parece muy claro que se utiliza la imagen con fines publicitarios, se está intentando mostrar al lector una situación bucólica para generar en él la confianza suficiente en los servicios ofertados que le lleve, por un lado, a considerar esos servicios como inocuos, y por otro lado, a no plantear respuesta negativa ante una posible oferta de instalación, en su propiedad o cerca de ella, de una antena de telefonía como la aparecida.

Todo ello, ocultando una realidad que, ni tan siquiera los anunciantes se han atrevido a negar durante los dos últimos años.

Si a esa ocultación deliberada, además, le añadimos la forma de la presentación, nos encontramos que, a través de una técnica especial (fotomontaje), se quiere inducir en el espectador la sensación de que no hay peligro porque cualquier persona se puede situar justo al lado de una antena emisora, y sufrir, únicamente, una brisa que acariciará su pelo haciendo que este ondee al viento. Además de falsear la realidad, se incurre en un claro supuesto de publicidad subliminal, considerado ilícito por la legislación.

Artículo 3. Ley 34/1988, de 11 de noviembre, Ley General de Publicidad.

Es ilícita:

* La publicidad que atente contra la dignidad de la persona o vulnere los valores y derechos reconocidos en la Constitución, especialmente en lo que se refiere a la infancia, la juventud y la mujer.
* La publicidad engañosa.
* La publicidad desleal.
* La publicidad subliminal.
* La que infrinja lo dispuesto en la normativa que regule la publicidad de determinados productos, bienes, actividades o servicios.

Artículo 7. Ley 34/1988, de 11 de noviembre, Ley General de Publicidad.

A los efectos de esta Ley, será publicidad subliminal la que mediante técnicas de producción de estímulos de intensidades fronterizas con los umbrales de los sentidos o análogas, pueda actuar sobre el público destinatario sin ser conscientemente percibida.

Por todo ello,

SOLICITO:

Que se tenga por presentado este escrito, se sirva admitirlo, y en su virtud, se inicie Procedimiento Sancionador en materia de Consumo contra las entidades Amena, Movistar y Vodafone, ya referenciadas, al amparo de los artículos 23 al 32 de la Ley para la Defensa de Consumidores y Usuarios de Castilla y León, se me notifique el inicio de dicho expediente al amparo del artículo 35 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, del Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común y se sancionen como infracciones graves las conductas denunciadas.

Es de justicia que pido, en nombre de la Federación de Asociaciones de Vecinos y Consumidores en Valladolid a 13 de diciembre de 2002.

Fdo: Cármen González Ramos