Saltar al contenido

¿Afectan los campos electromagnéticos a la salud?

En las últimas décadas, se han publicado numerosos artículos científicos sobre los efectos biológicos de los campos electromagnéticos de altas y bajas frecuencias. Miles de investigaciones científicas[1] están disponibles y muestran claramente que las directrices nacionales e internacionales que se rigen por el efecto térmico en el organismo; es decir, cuando la radiación genera un determinado aumento de la temperatura corporal, están totalmente desfasadas y son inapropiadas para proteger la salud de la población.

Como decimos, los actuales estándares consideran que sólo la potencia de la radiación absorbida por el cuerpo determina el efecto biológico de la radiación. Para medir los efectos térmicos de la radiación se utiliza una magnitud básica conocida como tasa de absorción específica (SAR). Sin embargo, la SAR solamente tiene en cuenta la cantidad de energía transmitida como energía térmica sin contemplar otros aspectos inherentes a la radiación.

Según los experimentos de laboratorio y los estudios epidemiológicos realizados, muchos de los niveles de los campos electromagnéticos presentes en el medio ambiente o en el interior de los edificios son superiores a lo que se puede considerar seguro para la salud.

El principal efecto de los campos electromagnéticos de altas y bajas frecuencias, como los emitidos por la telefonía móvil o las redes eléctricas, no es el calentamiento de los tejidos del organismo (efecto térmico), aunque éste pueda producirse en determinadas circunstancias, si no el no-térmico, y se produce en campos de muy baja intensidad como los que están presentes habitualmente en el medio ambiente que habitamos.

Los efectos no-térmicos constatados van desde el cáncer de piel en adultos[2], cáncer de mama[3], la enfermedad de Lou Gehrig (ALS – Esclerosis Lateral Amiotrófica)[4], el aborto involuntario[5], diversos cánceres cerebrales como neuromas acústicos, meningiomas y gliomas[6] hasta la leucemia infantil[7], entre otros.

Actualmente se han confirmado en diferentes estudios[8] efectos adversos en las personas expuestas en ambientes residenciales a corto, medio y largo plazo a campos de bajas y altas frecuencias de líneas eléctricas de alta tensión, antenas de telefonía móvil o de radio y televisión, incluso por debajo de los límites de exposición fijados atendiendo únicamente a los efectos térmicos de la radiación.

[1] Consultar referencias bibliográficas al final del documento

[2] Tynes, Tore; L Klaeboe, T Haldorsen (mayo de 2003). «La exposición residencial y laboral a campos magnéticos de 50 Hz y el melanoma maligno: un estudio basado en la población». Occup Environ Med 60 (5): 343-7.

[3] Hansen, J (enero de 2001). «El aumento de riesgo de cáncer de mama entre las mujeres que trabajan predominantemente en la noche». Epidemiología 12 (1): 74-7.

[4] Feychting, María; Anders Ahlbom, M Jonsson, NL Pederson (julio de 2003). «Exposición a campos magnéticos de trabajo y enfermedades neurodegenerativas». Epidemiología 14 (4): 413-9

Hakansson, Niklas; P Gustavsson, Birgitte Floderus, Christof Johanen (julio de 2003). «Las enfermedades neurodegenerativas en soldadores y otros trabajadores expuestos a altos niveles de campos magnéticos». Epidemiología 14 (4): 420-6.

Ahlbom, Anders (2001). «Las enfermedades neurodegenerativas, el suicidio y los síntomas depresivos en relación a los campos electromagnéticos.». Bioelectromagnetismo (Suppl 5): S132-43.

[5] Lee, GM; Michael Yost, RR Neutra, L Hristova, RA Hiatt (enero de 2002). «Un estudio de casos y controles anidados de medidas de campo magnético residenciales y personales y abortos involuntarios». Epidemiología 13 (1): 21-31.

[6] Hardell L et al, (septiembre de 2005) El uso de teléfonos celulares o inalámbricos y el riesgo de linfoma no Hodgkin, Int Arco Occup Environ Health. 2005 Sep; 78 (8)

Hardell L et al, (2005) “Estudio de casos y controles en los teléfonos celulares e inalámbricos y el riesgo de neuroma acústico o meningioma en pacientes diagnosticados desde 2000 hasta 2003”, Neuroepidemiología. 2005; 25 (3): 120-8

Hardell L et al, (febrero de 2006). “Estudio de casos y controles de la asociación entre el uso de teléfonos celulares e inalámbricos y los tumores cerebrales malignos diagnosticados en el período 2000-2003”, Environ Res. 2006 Feb; 100 (2)

[7] Ahlbom, Anders; Elisabeth Cardis, Adele Green, Martha Linet, David Savitz, Anthony Swerdlow (diciembre de 2001). «Examen de la literatura epidemiológica sobre los campos electromagnéticos y la salud». Environ Health Perspect. 109 (S6)

Draper, Gerald; Tim Vincent, Mary E. Kroll, John Swanson (2005). «El cáncer infantil en relación con la distancia de las líneas eléctricas de alta tensión en Inglaterra y Gales: un estudio de casos y controles». BMJ (330). DOI: 10.1136 / bmj.330.7503.1290.

[8] https://www.emf-portal.org/de/article/overview

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *