Saltar al contenido

Campos electromagnéticos de frecuencias intermedias, radiofrecuencias y frecuencias de microondas

Las pantallas de ordenadores, los dispositivos antirrobo y los sistemas de seguridad son las principales fuentes de campos electromagnéticos de frecuencias intermedias.

Los teléfonos móviles, las bases de teléfonos inalámbricos, el wifi doméstico, los hornos microondas o los vigila bebés son las principales fuentes generadoras de radiofrecuencias y de microondas en el interior de los edificios mientras que en el exterior las principales fuentes generadoras son las antenas de radio, de televisión, de radar y de telefonía móvil, wifi, etc.

Las primeras dependen fundamentalmente de nuestra decisión de usarlos o no, pero los segundos invaden los espacios públicos y privados (incluyendo nuestro cuerpo) queramos o no queramos.

Los hornos microondas, por ejemplo, utilizan frecuencias altas para el calentamiento rápido de alimentos. Si estos campos electromagnéticos no supusieran ningún riesgo, habría que preguntarse por qué se obligó a los fabricantes a apantallar los hornos microondas para evitar que saliesen al exterior y sirviesen de protección a los usuarios, por qué ciertas marcas de teléfonos móviles nos sugieren que utilicemos nuestros terminales a una cierta distancia del oído, por qué determinados países aplican límites de exposición más restrictivos que otros; si no presentasen riesgo alguno, habría un consenso mundial sobre este tema.

Hay que considerar que las microondas utilizadas por los hornos microondas, radares y otros dispositivos que consideramos peligrosos son de la misma naturaleza que las que emiten las antenas de telefonía móvil, los routers wifi o los propios teléfonos móviles, y sus riesgos son similares, tal como iremos viendo.

Los niveles de exposición en las inmediaciones de las antenas de telecomunicaciones pueden ser muy elevados, y la población cercana puede estar sometida a niveles superiores a los recomendados[1]. La distancia a la que encontramos valores superiores a los aconsejados por organismos internacionales, como la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, a través de la Resolución 1815 del 27 de mayo de 2011, puede llegar a decenas de metros, e incluso a centenares de metros.

Las estaciones base de telefonía móvil suelen situarse en la parte alta de edificios. Conforme la altura es mayor, los niveles de radiación a nivel de la superficie son menores. Sin embargo, las viviendas cercanas en altura y distancia a las antenas pueden recibir niveles de radiación elevados.

[1] Declaraciones y Resoluciones internacionales

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *